El vertedero de Roma

En el centro de Roma, junto al río Tíber  y rodeado de restaurantes, se alza una elevación de 35 metros de altura que ocupa unos 20.000 m² de superficie y es conocida con el nombre de monte Testaccio. La tierra y vegetación que la cubre hace difícil imaginar que se trata en realidad de una gran montaña de basura, producto de la acumulación de ánforas traídas de la Bética casi en su totalidad (85%). Tras llegar al puerto de Roma su preciado contenido era vaciado y el recipiente era arrojado al citado vertedero, al no resultar rentable su reutilización. Posteriormente los fragmentos eran cubiertos con una capa de cal que aún conservan, para mitigar el hedor producido por la descomposición del aceite impregnado en unas 25 millones de ánforas, acumuladas durante un total de 300 años para abastecer a una población de un millón de personas.

Imagen cenital del Monte Testaccio, junto a él se sitúa un cementerio de la II Guerra Mundial. Compsoición: Michael Ezban.
Imagen cenital del Monte Testaccio, junto a él se sitúa un cementerio de la II Guerra Mundial. Compsoición: Michael Ezban.

El yacimiento fue en un principio investigado por Henrich Dressel en 1872, célebre padre de la clasificación anfórica, para después pasar a ser estudiado por indicación suya por G.E. Bonsor, arqueólogo cuya carrera estuvo vinculada a Andalucía desde mediados del siglo XIX. Desde 1987 las intervenciones arqueológicas estuvieron también impulsadas por españoles como Emilio Rodríguez Almeida o José Remesal de la Universidad de Barcelona, que continúa hoy a la cabeza de las intervenciones.

                Las investigaciones actuales han averiguado que la construcción del Testaccio responde a un plan estructurado en el que se arrojaban los materiales en terrazas, construidas con paredes de ánfora, que conforman hasta tres niveles. La tercera plataforma, la más reciente hasta el momento, data del siglo III d.C. y ha desaparecido en la actualidad casi por completo por haber sufrido múltiples reutilizaciones. Así, durante la Edad Media en un ascenso procesional se emulaba el

Los muros de las terrazas estaban construidos, como no, con las propias ánforas. Foto: Panoramio
Los muros de las terrazas estaban construidos, como no, con las propias ánforas. Foto: Panoramio

camino de la cruz seguido por Jesucristo durante el episodio del Calvario. También sería uno de los lugares elegidos para la celebración de justas y otros espectáculos caballerescos. En las últimas décadas, convertido en un lugar deprimido frecuentado por adictos, fue cerrado al público hasta el inicio de los trabajos arqueológicos.

La información principal extraída de los materiales proviene de la tipología cerámica comenzada por Dressel y de los tituli picti o epígrafes que las ánforas conservan en su exterior. Mediante estos textos los comerciantes indicaban con tinta negra o roja la procedencia del producto, el peso del aceite envasado y finalmente el control fiscal del envío. Todo ello permite conocer, por ejemplo, el importante papel de los cónsules en el comercio del aceite y su enriquecimiento o como algunas de las ánforas evadirían el control estatal para evitar pagar las tasas pertinentes.

Nuevamente el arqueólogo se sirve aquí de los residuos de una civilización para reconstruir parte de su pasado en el presente. Desde aquí no podemos más que permanecer atentos a los nuevos descubrimientos y, sobre todo, compadecer a los encargados de lavar los miles de fragmentos aparecidos.

Bibliografía:

Blázquez Martínez, J. Mª. Y Remesal Rodríguez, J. (eds.), Estudios sobre el Monte Testaccio (Roma), vol. IV, Barcelona.

http://www.archaeology.org/exclusives/articles/2892-rome-monte-testaccio-amphoras

El uso del patrimonio: la plaga de los centros de interpretación

A raíz de un debate abierto entre dos buenos conocedores del patrimonio, ha surgido una importante pregunta: ¿se siente la gente identificada con el patrimonio?. Esta debería ser la pregunta que se tratase de responder al inicio de cualquier proyecto de puesta en valor de un yacimiento o monumento histórico. Es decir, ¿está la gente preparada para el patrimonio?, en tal caso debemos preguntarnos cosas como por qué se producen atentados contra el patrimonio. En muchos casos estas acciones son algo más que chiquilladas y pasan a ser avisos de que los ciudadanos no sé identifican con la gestión del patrimonio en su ciudad.

En los núcleos urbanos más turísticos el patrimonio ha pasado a ser una herramienta subsidiaria del turismo, se invierte en lo que puede generar más visitas, y éstas en ocasiones lo que consiguen es llenar la ciudad de extraños, todo en favor de los bares y comercios de la zona, creando un turismo histórico de terraza. Parece lógico exigir la existencia de una participación pública en este tipo de proyectos, que lleven al ciudadano a sentir algunas partes de la ciudad como suyas.

Esta separación entre las necesidades del público y la gestión patrimonial actual ha conducido a una inversión a ciegas por parte de la administración, que ha generado una serie de instalaciones inservibles que nadie visita, este es el caso de la mayor parte de centros de interpretación. El proceso suele ser siempre similar; una subvención europea previa a unas elecciones lleva a un alcalde iluminado a decidir convertirse en patrocinador de una obra pública, sumergido en un evergetismo que le viene sin saberlo de sus raíces romanas. Posteriormente se contrata a un arquitecto que, ayudado en mayor o menor medida por un especialista, idea un centro de visitantes al que nadie acudirá, en un pueblo remoto del que nadie conoce el nombre. Muchos de estos centros de interpretación terminan abandonados, clausurados o en ruinas, en un quema absurda de dinero que podría destinarse a fines más útiles.
Os presentamos desde aquí algunos de ellos con la esperanza de que algún día se busque una forma alternativa de hacer patrimonio.

El centro de interpretación de Sima de las Palomas parece hoy un alegre calabozo.
El centro de interpretación de Sima de las Palomas parece hoy un alegre calabozo cerrado a cal y canto..
No corre mejor suerte el próximo Museo Paleontológico y de la Evolución Humana de Torrepacheco, que solo ha salido por 8.000.000€ y sigue sin terminarse.
No corre mejor suerte el próximo Museo Paleontológico y de la Evolución Humana de Torre Pacheco en Murcia, que solo ha salido por 8.000.000€ y sigue sin terminarse.
El Centro de interpretación de la naturaleza de Melilla se encuentra cerrado. Irónicamente su construcción supone un atentado contra la naturaleza de 400.000€ como denuncia EQUO.
El Centro de interpretación de la naturaleza de Melilla se encuentra cerrado. Irónicamente su construcción supone un atentado contra la naturaleza de 400.000€ como denuncia EQUO.
En su interior solo consigue dar miedo, y se ve a simple vista que el proyecto museográfico no es espectacular.
En su interior solo consigue dar miedo, y se ve a simple vista que el proyecto museográfico no es espectacular.
Por último el centro de Orce, anunciado como un auténtico caramelo para los turistas
Por último el centro de Orce, anunciado como un auténtico caramelo para los turistas “¿Pero crees que vendrá alguien a Orce? – No sé pero lo que es la foto la hemos clavado””

La fragata Mercedes viaja a Alicante

La Europa de inicios del siglo XIX mostraba un panorama convulso. El Imperio francés de Napoleón e Inglaterra estaban inmersos en una larga enemistad que apenas dejaba un respiro para la paz. Mientras tanto, la España de Carlos IV (1788-1808) debía situarse en uno u otro bando, o simplemente mostrarse neutral. Conservar sus territorios más allá del Atlántico, de los que provenían gran parte de sus riquezas, era cada vez más complicado. Con todo, la corta paz que supuso el Tratado de Amiens (1802) fue aprovechado por España para traer desde el virreinato del Perú las riquezas que allí se habían acumulado desde que estallara la guerra años atrás. Tres fragatas de guerra serían las encargadas de llevar a cabo dicho cometido: La Asunción, la Clara y la Mercedes. Sin embargo, tras su retorno en 1804, a tan solo un día de alcanzar el puerto de Cádiz, fue derribada por Inglaterra en la costa sur de Portugal. Este episodio sería uno de los desencadenantes de la Batalla de Trafalgar.

Maqueta de la Fragata Mercedes. MARQ
Maqueta de la Fragata Mercedes. MARQ

Quizás no os suene tanto la historia de su hundimiento como el famoso proceso legal que surgió a raíz del descubrimiento de la fragata en mayo de 2007 por la empresa de cazatesoros norteamericanos Odyssey Marine Exploration. A ésta, cuyo único cometido era la búsqueda de cargamentos con un alto valor, ya se le había negado el permiso por parte del Ministerio de Cultura, basándose en la legislación establecida por la UNESCO, para la extracción de buques españoles. Además, había utilizado el falso pretexto de intentar localizar un pecio británico de finales del siglo XVII para navegar y ejercer sus actividades en las costas circundantes a la península. Con todo, tras hallar  el enorme cargamento que transportaba la fragata, pronto se produjo un boom mediático que fue vendido al público como uno de los mayores tesoros jamás encontrados, olvidando mencionar que estábamos ante uno de los mayores expolios vistos hasta el momento. Mientras tanto, el “tesoro” era trasladado con gran rapidez a Estados Unidos sin hacer pública su procedencia, de la que solo se dijo que se trataba de un pecio, al que dieron el nombre de Black Swan, procedente de un lugar del Atlántico fuera de la jurisdicción de ningún país. España, que pronto fue consciente de su real procedencia, tuvo que enfrentarse entonces a un duro y largo proceso legal en los tribunales norteamericanos para demostrar que en realidad se trataba de la Fragata Mercedes, de la Armada española. Diversos especialistas de distintas especialidades colaboraron en el proceso judicial,  aportando información de diferentes archivos: Archivo General de Indias, Archivo General de la Marina Álvaro de Bazán, Archivo del Museo Naval y Archivo de la Real Academia de la Historia. Finalmente fue la labor de conservación del patrimonio documental, y el principio de inmunidad soberana, los que ayudaron al estado español a obtener los derechos sobre la fragata en enero de 2012.

Gracias a ello, el Museo Arqueológico de Alicante acoge en su edificio desde el 10 de marzo hasta el 20 de septiembre una exposición temporal dedicada a la Fragata Mercedes. Como nos tienen acostumbrados sus exposiciones son de gran calidad museográfica, en este caso sorprenden los detallados planos expuestos en su web sobre el recorrido histórico que se realiza a través de tres salas. A lo largo de ellas nos presentan diversos de los objetos arqueológicos recuperados tras el litigio, además de introducirnos al contexto histórico que envuelve a la fragata de guerra española y a la historia concreta de esta misma desde sus que comenzara a surcar el Atlántico hasta el fatal desenlace, algo de lo que quizá adolece la exposición permanente del ARQUA. Además, se completa la exposición con otra serie de maquetas y elementos que dotan de mayor potencia visual la exposición.

Desde Patrimonio Alternativo queremos animaros a que no dejéis de visitar la exposición, tanto por la calidad de las piezas expuestas como por su importancia como parte de nuestra historia. Supone además un hito dentro de la gestión del patrimonio y de la lucha contra el expolio. Tenemos que ser conscientes de  las terribles consecuencias que ha tenido la extracción del tesoro sin el uso del método arqueologico.  El expolio no es solo el intento de robo sino la destrucción de un riquísimo yacimiento que podría haber sido estudiado mediante la teoría y método de la Arqueología Subacuática, habiendo obtenido una información histórica mucho más rica.

Cartagena y el patrimonio que no importa

¿En base a qué un bien patrimonial es más importante que otro? El debate sería largo y probablemente no se llegase a un acuerdo: todo el patrimonio es importante dirían unos; pero no todo puede conservarse, podría decir el otro bando. El patrimonio a conservar, fuera del papel, suele ser el más monumental, o el más accesible al público. En ciudades como Cartagena, y en tantas otras, los bienes a conservar parecen ser los cercanos a la ciudad, los que son más visibles y pueden despertar la admiración del ciudadano. Además no hay razón mayor para invertir en patrimonio en España que el turismo, que rara vez va a ir en sus visitas más allá del casco urbano.

Cualquier murciano se enorgullece del patrimonio cartagenero y su gestión: el buen trabajo realizado en el teatro, los asombrosos hallazgos del Molinete o el reciente museo-refugio de la Guerra Civil, por solo nombrar algunos ejemplos. El problema reside en que, tras estos casos, se oculta una despreocupación crónica por los restos materiales menos visibles en la ciudad y los que se encuentran a las afueras. Por supuesto la preocupación ciudadana sí que existe, pero no la de la administración.

De este modo la Historia Antigua está en general bien representada y gestionada en la ciudad. Los trabajos en el Molinete ya citados, el teatro romano, o lo expuesto en el Museo Arqueológico y el ARQUA son buenos ejemplos. Por otro lado cuando preguntas al visitante si conoce el anfiteatro

Contrafuertes del anfiteatro de Cartagena, bajo la abandonada plaza de toros.
Contrafuertes del anfiteatro de Cartagena, bajo la abandonada plaza de toros.

suele contestar: – ¿te refieres al teatro? –no, el anfiteatro es elíptico y tiene un graderío completo – tratas de explicar. Pues bien, ¿si pasa desapercibido para el visitante por qué ponerlo en valor? ¿cómo está en ruinas uno de los anfiteatros más destacados (en lo monumental) de Hispania? Actualmente se han oído noticias de una posible excavación cuyo proyecto existe ya desde hace años, lo cercano de las elecciones no permite hacerse ilusiones.

Del período medieval cartagenero uno de los mejores testigos es la llamada Catedral Vieja, junto a la alcazaba árabe. A finales

La Catedral de Santa María, a pesar de la restauración, nos recuerda los bombardeos sufridos durante la Guerra Civil.
La Catedral de Santa María, a pesar de la restauración, nos recuerda los bombardeos sufridos durante la Guerra Civil.

del siglo XIII, Sancho IV da permiso para pasar la sede episcopal de Cartagena a Murcia, provocando que la antigua catedral de Santa María pierda su rango. Actualmente está situada presidiendo el teatro romano y fue restaurada gracias al Plan Nacional de Catedrales, a pesar de

ello no es fácilmente visitable ni interpretable. Su importancia histórica parece requerir una musealización al nivel del teatro.

Nuevamente en las afueras de la ciudad la preocupación es mucho menor, restos de importancia como el Monasterio de San Ginés, ocupado por monjes agustinos por deseo de Alfonso X, o las ermitas cercanas, sufren un abandono y despreocupación que ha llevado a estas construcciones a la ruina. No parece tampoco que exista intención de poner freno a este deterioro a pesar de la fuerza ejercida desde asociaciones ciudadanas.

Ermita de los Ángeles totalmente en ruinas, según la leyenda fue habitada por el propio San Ginés, santo y eremita.
Ermita de los Ángeles totalmente en ruinas, según la leyenda fue habitada por el propio San Ginés, santo y eremita.

La época moderna ha sobrevivido por la adaptación de los antiguos edificios a construcciones actuales, que tienen ahora funcionalidades muy diversas. Es el caso de la estación de ferrocarril, la Casa Aguirre, Casa Maestre, Casa Llagostera o el Gran Hotel entre tantos otros.

La otra cara de la moneda la representan muchos de los molinos repartidos por el Campo de Cartagena, construidos entre los siglos XVIII-XIX y que se encuentran en estado de ruina. No deja

Molino de Cabo de Palos parcialmente arruinado
Molino de Cabo de Palos parcialmente arruinado

de ser irónico que todos los molinos, a igual que sucede con los castillos, adquieran automáticamente el máximo rango de protección de B.I.C. (Bien de Interés Cultural) y esto no sea suficiente para protegerlos. Parece haber buenas noticias respecto a su conservación (ante las que nos declaramos escépticos), aunque algunos de los daños son ya irreparables.

De nuevo al patrimonio alejado del centro le corre peor suerte; la Casa Zapata o del Tío Lobo en Portmán, es uno de los mejores ejemplos. En este caso la misma arquitectura de Víctor Beltrí que es una de las señas de la ciudad, es dejada de lado y se va deteriorando poco a poco. Igual sucede con el patrimonio minero que aún queda en pie, testigo en ruinas del auge de la minería que revitalizaría la zona a partir de finales del siglo XIX, a cambio de un alto coste ecológico y humano.

Con este rápido repaso queremos invitar a la reflexión sobre la conservación diferencial del patrimonio que se produce no solo en Cartagena, sino en multitud de ciudades históricas, causando con cada día de abandono la desaparición paulatina de los restos del pasado y consecuentemente acelerando el olvido de nuestra historia.

¿Qué es el Patrimonio Cultural?

¿Qué es el Patrimonio Cultural?

Queremos que la entrada que hoy os traemos sea la primera de una sección dedicada exclusivamente a introduciros, de manera ordenada y lógica, en el mundo del Patrimonio Cultural y su gestión. De tal forma, dedicamos esta primera a profundizar en la definición de Patrimonio Cultural para analizar en posteriores entradas algunas de sus características, temas de legislación, las funciones y el modo de proceder de los gestores del patrimonio, los tipos de Patrimonio Cultural, las instituciones que forman parte de éste, etc.

Algo que debemos de tener en cuenta antes de lanzar una definición de Patrimonio Cultural, es que no contamos con una única que podamos aceptar por completamente válida e irrebatible. Ésto es así por dos motivos, en primer lugar, porque la propia concepción de lo que entendemos por Patrimonio Cultural ha ido cambiando a lo largo del tiempo desde que el ser humano entiende su deber de conservarlo, allá por el siglo XIX; y por otro, porque existen discrepancias entre los propios especialistas a la hora de aclarar dicho concepto. Más allá de este hecho, y puesto que los objetivos que tenemos en Patrimonio Alternativo son haceros llegar una información clara y sencilla, nos centraremos y trabajaremos en la definición que María Ángeles Querol, catedrática de Prehistoria de la Universidad Complutense de Madrid, nos ofrece sobre Patrimonio Cultural. De tal forma, lo define como “el conjunto de bienes muebles, inmuebles e inmateriales que hemos heredado del pasado y que hemos decidido que merece la pena proteger como parte de nuestras señas de identidad social e histórica”.

La dieta mediterránea es patrimonio inmaterial por la UNESCO
La dieta mediterránea es patrimonio inmaterial por la UNESCO

El primer punto que puede llamarnos la atención es la distinción entre bienes muebles, inmuebles e inmateriales. Por bienes muebles entendemos, como indica la propia palabra, aquellos objetos que puedan ser desplazados de un lugar a otro, esto cubriría el alto espectro que va desde una piedra tallada hasta un cuadro renacentista. Lo contrario, lo constituyen los bienes inmuebles, aquellos que se presentan ligados al suelo. Cualquier desplazamiento del mismo –recuérdese en este sentido la reubicación del templo de Abu Simbel-, le haría perder su significado contextual. Por último, englobamos dentro de bienes inmateriales a todos aquellos que son invisibles a nuestra vista y que en primer término parecen escaparse de nuestros manos, pero que residen en la memoria y la tradición, como por ejemplo una canción popular, que con determinados mecanismos puede ser protegida y preservada.

Els castellers... ¿adivinad qué?  también forman parte del patrimonio inmaterial
Els castellers… ¿adivinad qué? también forman parte del patrimonio inmaterial

Si consideramos Patrimonio Cultural aquellos elementos que hemos heredado del pasado, todos los elementos que no pertenezcan al presente se considerarán patrimonio cultural. Además, cualquier otro elemento que pueda haber sido heredado, pero que no es una creación humana, debe quedar fuera de este concepto. Para Querol debe establecerse un intervalo temporal que hace que muchos elementos actuales queden fuera de la definición; la prehistoriadora, en esta línea, habla de una generación de diferencia de antigüedad, aunque destaca la existencia de algunas excepciones.

Querol concreta, al final de su definición, que unos elementos deben ser considerados Patrimonio Cultural y otros no, en base al interés que despierte su conservación. Se hace evidente que entran en juego una serie de factores históricos, sociales, económicos y otros de muy variada índole que nos llevarán a priorizar la conservación de unos elementos sobre otros, jugando en nuestra contra muchos elementos, como el desarrollo urbanístico en el caso de los bienes muebles. Sin embargo muchas tradiciones que forman parte del patrimonio cultural mundial, nombrados por la UNESCO, no corren peligro ni necesitan una especial salvaguarda, lo cual crea algunas contradicciones que separan la teoría de la práctica.

Para finalizar debemos de tener siempre en cuenta que los elementos patrimoniales que han llegado hasta nuestros días son, por los caprichos del devenir histórico, solo una ínfima parte de un total que por diversos motivos ha desaparecido, frecuentemente por no considerarse digno de ser conservado.

Bibliografía

  • QUEROL, M.A.: Manual de Gestión de Patrimonio Cultural, Madrid, 2010.

EXTRAÑA ARQUEOLOGÍA III: Los sintecho

En esta nueva edición de extraña arqueología queremos mostraros otra práctica arqueológica fuera de lo común, en este caso llevada a la práctica. Esta historia tiene lugar en una zona marginal de Bristol, Stokes Croft, área a la que han sido enviados los vagabundos de forma sistemática, algunos de ellos con fuertes adicciones al alcohol y a las drogas o con serios problemas mentales, otros muchos simplemente sin hogar. La arqueóloga Rachael Kiddey, estudiante de doctorado y activista, pasaba por la zona con frecuencia y observaba lo que sucedía a su alrededor con preocupación. Un día se le ocurrió tratar de descifrar sus costumbres con precisión,  conocer los lugares en los que se mueven, estudiar los materiales resultados de sus actividades diarias y las circunstancias que los habían llevado a encontrarse en la calle. Pronto se dio cuenta de que eso era lo que más le gustaba hacer, ya que era arqueóloga.

Llamada para la participación de los sin techo en los trabajos.
Llamada para la participación de los sin techo en los trabajos.

Decidió entonces tratar de definir el patrimonio cultural de los sintecho, que por raro que suene producen patrimonio cultural y arqueológico. A partir de ese momento y con el apoyo de la Universidad de Bristol decidió estudiar a estas comunidades sin hogar, localizadas con frecuencia en el extrarradio o cercanos a las vías del tren, allá donde habían sido apartados para hacerlas menos visibles.

Siguiendo los pasos de esta gente sin hogar de forma diaria junto a su equipo, descubrieron que se refugiaban en un paso subterráneo para pernoctar, procurando situar sus particulares camas bajo cámaras de seguridad, como si así estuviesen menos expuestos  a ser atacados por la noche. Otro patrón curioso descubierto fue el hecho de arrancar las anillas de las latas, para que nadie intentase robar la bebida y abrirla rápidamente. Curiosamente todos decían sentirse más cómodos viviendo junto a edificios históricos, a pesar de que no fuesen necesariamente más seguros que cualquier otro lugar, hecho que los acerca irónicamente a los arqueólogos. Además conocían bastantes datos históricos sobre el patrimonio, gracias al boca a boca y a pasar parte de su tiempo en la biblioteca, protegiéndose de los duros inviernos.

Al proyecto de Kiddey,  financiado por el Council for British Archaeology y el English Heritage, se  unen una serie de especialistas que registran las conversaciones y entrevistas, la historia oral.  Deciden por sugerencia de un sintecho plantear una excavación en Turbo Island, un solar que es entendido por los homeless como un lugar de reunión social.

Inicio de los trabajos. Los chalecos de policía confirman que la única forma de ser arqueólogo cobrando es trabajar en el Seprona.
Inicio de los trabajos. Los chalecos de policía confirman que la única forma de ser arqueólogo cobrando es trabajar en el Seprona.

Los investigadores cuentan para interpretar, además de con los materiales hallados, con la ventaja de poder compararlos con las rutinas y testimonios de la comunidad estudiada, algo que no tienen el resto de arqueólogos. Esto los convierte en parte en periodistas de investigación, pero sin duda continúan siendo arqueólogos en cuanto a que usan su propio método.

Algunos de los hallazgos, al igual que sucede en la arqueología tradicional, eran de difícil interpretación. El hallazgo de mecheros con una banda elástica solo pudo ser interpretado gracias a la ayuda de la gente sin hogar en la excavación, que indicaron que era necesario para fabricar una pipa de crack. También encontraron latas de comida, envoltorios de dulces, tabaco, cajas de medicamentos o botellas de alcohol, testimonio del modo de vida seguido en el enclave. Muchos de los sin techo agradecieron la labor de los arqueólogos para acercar su realidad a la población, uno de ellos dijo ante las cámaras: “Yes, i’m a homeless archaeologist”, convirtiendo a la investigación en una obra científica y social.

Desde aquí creemos firmemente que la arqueología o es pública o no es nada. Hacerla realmente pública es acercarla a los ciudadanos y hacerlos partícipes, ayudarlos a conocer mejor comunidades que a priori no consideran interesantes, o como en este caso que pueden considerarse peligrosas o prefieren ignorar.  Nos unimos a lo que propugnaban los procesualistas Willey y Philips y lo extendemos a todas los tipos de arqueologías, sean más o menos extrañas:

“La arqueología (americana) o es antropología o no es nada.”

Tanto la noticia en la BBC, como el documental y la tesis final del trabajo están disponibles en red, y os los colgamos por si son de vuestro interés. ¡Nos vemos pronto!.

Fuentes:

http://www.archaeologyuk.org/ba/ba113/feat2.shtml

http://newsinfo.iu.edu/web/page/normal/9416.html

http://www.york.ac.uk/archaeology/research/current-projects/heritage&homelessness/

EXTRAÑA ARQUEOLOGÍA II: Star Wars

En la anterior entrada tratábamos la problemática que puede representar en ocasiones definir un objeto como patrimonio, en concreto miles de videojuegos y periféricos de Atari enterrados en un desierto de Nuevo México. Hoy traemos otro caso para la serie de “Extraña Arqueología” no menos particular; ¿puede convertirse un viejo decorado de película en patrimonio arqueológico?, quizá pienses en “A tres metros sobre el cielo” se te revuelvan las tripas, pero si hablamos Star Wars es más difícil negarse.

El puerto de Barcelona es una de las localizaciones de A3MSC, quizá solo apto para amantes de la Arqueología Industrial. Flickr
El puerto de Barcelona es una de las localizaciones de A3MSC, quizá solo apto para amantes de la Arqueología Industrial. Flickr
¿Os suena? Es la cantina donde Jabba The Hutt retiene a Han Solo. Foto:
¿Os suena? Es la cantina donde Jabba The Hutt retiene a Han Solo. Foto: Rä di Martino

Rä di Martino, director y artista visual, viajó al norte de África años después del estreno de la afamada saga, en busca de los escenarios abandonados tras el rodaje por la conocida productora Lucasfilm (posteriormente Lucasarts, creadores del videojuego de ET). Lejos de estar en una galaxia llena de tipos raros, Tattooine se encuentra en medio del desierto de Tunisia y es una ciudad completamente real. Los decorados estaban situados en el desierto, lo que queda de ella son unas cuantas estructuras de estuco que sin embargo siguen conservando la magia del universo de George Lucas.

¿Se puede considerar patrimonio arqueológico? Suponemos que al presidente de Túnez, Béji Caïd Essebsi, poco le importa esta cuestión, y suficiente tiene con controlar la pugna constante entre el sector laico e islamista. De hecho este conflicto provocó en 2012 el asesinato de un miembro del partido laico nacido en la misma ciudad que nuestro Anakin.

En cualquier caso estamos convencidos de que en un país con problemas del primer mundo como el nuestro (“Tío que movida, se me ha ido el internet”), el conjunto sería considerado ya no solo patrimonio, sino un auténtico centro de peregrinación geek al que acudirían fanáticos de la ciencia-ficción. Para ilustrarlo os dejamos una terrorífica composición al más puro estilo AdAbsurdum y las fotografías que restan del viaje ¡volvemos pronto con más de Extraña Arqueología!

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